Nunca solos: lazos de amor y amistad en LAN


De forma similar a los italianos o los árabes, los latinoamericanos tenemos un rango de espacio personal más pequeño que otras culturas como la norteamericana o escandinava. En general, esta diferencia sugiere que no nos incomoda la cercanía física respecto al otro. Y sí, en nuestros países nos gusta saludarnos de beso, abrazarnos, estar cerquita y disfrutar cosas juntos.

Es febrero y en gran parte de los países que conforman nuestra región aprovecharemos para celebrar a las personas que queremos, nuestros amigos, parejas y familia. Queremos dedicar este “Reflejos” a tres historias de la comunidad que nos ayudan a poner en perspectiva lo afortunados que somos de tener cerca a nuestros aliados, dentro y fuera del juego.

Al igual que los esfuerzos y estrategias que hacemos para conquistar el nexo enemigo, el amor muchas veces representa una lucha que requiere paciencia, dedicación, inteligencia y honestidad. La meta no es fácil: primero tenemos que derribar torres y conseguir objetivos para lograr la victoria, pero igual que en la Grieta, rara vez luchamos solos. Tenemos aliados que aguantarán el daño por un bien mayor, que usarán sus habilidades para evitar que el enemigo nos tome desprevenido y que, con su certera puntería, empujarán hacia adelante para triunfar a nuestro lado.

Al igual que LoL, el amor es un juego que nunca se juega solo.



Juego temprano


En su definición más literal, “distancia” se refiere al espacio o intervalo de lugar o de tiempo que media entre dos cosas o sucesos; una separación, el segmento entre dos puntos en el espacio. Sin embargo, lo que sí ha cambiado respecto al concepto de “distancia”, es la manera en que logramos disminuirlas o transformarlas. Actualmente, la distancia es relativa, especialmente entre personas que desean estar juntas y exploran formas alternativas de conseguirlo.

Cuando Gustavo se dio cuenta de que Samantha estaba en el equipo contrario, el calor húmedo de Maracay se transformó en invierno parisino. Sam, su exnovia, con quien había terminado porque se marchaba a otro continente y de la que no esperaba volver a saber, se encontraba lista para pelear por el carril central en una clasificatoria.


A Gustavo le cuesta concentrarse durante la partida. “Recuerdo haber jugado horrible”, reflexiona mientras sonríe. “No sabía que habíamos perdido un dragón, tampoco sabía que nuestro carril inferior estaba necesitando ayuda desde el minuto 10, mucho menos había notado que me estaba armando daño de ataque cuando debía haberme hecho tanque. Simplemente tenía una sola cosa en mente: ella”.

Todos en el equipo de Gustavo, quienes están al tanto de la situación y conectados en teamspeak, no dudan en bromear sobre la incomodidad de su amigo.

“A la fecha me trolean con lo que pasó esa partida. Me sudaban las manos. Ella había sido muy cercana a mí”.

Cuando la partida acaba, Sam se burla de Gustavo por su desempeño y después de un intercambio meramente formal, él finalmente se atreve a escribir… “Te extraño…”

Los segundos se vuelven siglos... “Yo también a ti”, responde Sam.

Y el mundo de Gustavo se recompone.

Años después, Gustavo y Samantha son buenos amigos y platican a menudo. Se ríen de esa partida en particular y se juegan bromas sobre lo mal que jugó él, sus nervios horribles y las burlas de los amigos. Comparten imágenes de LoL, juegan partidas y charlan sobre sus familias y los planes que tienen.

Existen 7,685 km entre Maracay, Venezuela y Paris, Francia.

A veces menos.

Juego medio

“Me enteré por medio de unos análisis que tenía que realizarme después de haber pasado por una cirugía menor. Tenía ya varios años con molestias. Entonces siempre procuraba los chequeos regulares. La cirugía menor que recibí se suponía que solucionaría la mayoría de las cosas, pero lamentablemente esto no pasó. Recuerdo haberme sentido impotente…”

Es complicado para Albany hablar sobre el tema: la enfermedad, el cáncer que le han detectado… Los doctores continúan hablando de los tratamientos a seguir, los planes, los seguros y un sinfín de escenarios. Albany intenta seguir la conversación, pero parece que el cuarto ha crecido y ahora es enorme. Tiene frío, está confundida, se siente impotente y sola… tremendamente sola.

Los días se convierten en meses y Albany transforma la impotencia en coraje y valentía. “Todos mis compañeros estuvieron siempre al pendiente, me preguntaban por mi avance y me deseaban lo mejor en cada ocasión que podían. Incluso ponían un poco más de su parte, pues en cierta ocasión uno de ellos, Oswaldo, me ayudó a comprar el medicamento que necesitaba. La comunidad y League of Legends formaron gran parte de mi recuperación, pues durante la convalecencia, vi todos los streams de Copa (ahora LLN). Pensar que pronto podría volver a asistir a eventos para convivir con todos, que volvería a escribir de esports regularmente y que volvería a ver a mis compañeros distribuidos por toda la República fue un gran motor en mi recuperación”.

El camino para recuperar la salud fue todo, menos fácil. El tratamiento de una enfermedad tan grave desgasta en muchos niveles, más allá del físico. En varios momentos del tratamiento Albany recayó en ese pesado sentimiento de impotencia, pero sus amigos no dejaron que volviera a sentirse sola.

Actualmente Albany se encuentra en remisión y el pronóstico de su recuperación es totalmente positivo. Desde Ciudad Obregón, Sonora, al norte de México, Albany debe administrar su tiempo entre estudiar, trabajar y sus labores en LoL México, haciendo crecer una comunidad que para ella es mucho más que un grupo de personas que se apasionan por un juego: “dicen que la familia de sangre es esa que nos tocó tener, pero que los amigos son la familia que tú escoges y después de que pasaron ese proceso conmigo debo admitir que no pude elegir una mejor familia”.



Juego tardío




“Hagamos negocios Andrea”. Nelson jamás pensó a dónde lo llevaría esa frase. Era la semana antes de Navidad y Andrea había escrito en el grupo de LoL Costa Rica lo hermoso que le parecía el skin de temporada de Lulú. Cuando ella le contestó un simple “hagamos”, Nelson no lo dudó: ofreció regalarle el aspecto navideño a Andrea si ella aceptaba conocerlo en persona.

Justo en Nochebuena Nelson recorre los 32 km desde San José hasta la ciudad donde lo espera Andrea. Al principio la cosa marcha lento. Ambos son un poco tímidos (él más que ella). Van a un café internet y juegan un par de partidas. Debido a las fiestas, no tienen mucho tiempo y deben volver con sus familias. Sin embargo, acuerdan tomar juntos el camión a la capital al día siguiente.

“Poco a poco se nos hizo costumbre hablar todos los días, a todas horas. Salíamos, jugamos juntos en la noche, a veces hasta mis padres me regañaban por quedarme hasta tarde jugando y hablando por Skype. Ya yo sentía un bonito cariño y decidimos ser novios”, cuenta Andrea.

Han pasado tres años desde entonces. Andrea y Nelson llevan viviendo juntos la mitad de ese tiempo y básicamente comparten todo menos el carril cuando juegan LoL. “Intentamos ser esa pareja soporte/tirador, pero fue imposible. Simplemente no podemos jugar la misma línea. Nuestra relación hubiera estado en riesgo”, Nelson se ríe mientras lo cuenta.

Y un buen día, sentados en una banca cualquiera en medio de un centro comercial en San José, Nelson le pide a Andrea que volteé a ver algo a la distancia. Andrea se distrae y cuando regresa la mirada a su novio para preguntar a qué se refería, se encuentra con una cajita y un anillo de compromiso adentro.

“¿Te quieres casar conmigo?”

Andrea llora de felicidad. Se abrazan y sin decir una palabra se juran un futuro juntos.

“Y todo empezó por una skin de Lulu”, reflexiona ella.

“Un regalo mutuo”. Nelson toma la mano de Andrea.

Estadísticas de final de partida

Dicen por ahí que el amor es un juego, uno que no tiene reglas claras, con innumerables niveles de dificultad, lleno de enemigos y aliados. Por otro lado, también es un juego que nunca aburre, en el que subes de nivel a pesar de las derrotas momentáneas y que al final, si es que tal cosa existe, nos aguarda la mejor recompensa y las mejores estadísticas de final de partida. Sí. El amor es un juego, el mejor de todos tal vez. No sabemos cuánto tiempo tenemos para jugarlo, así que no deberíamos pensarlo mucho.

Juguemos juntos, invocadores. Es lo que hacemos mejor.



Gracias por compartir sus historias:

Gustavo “LOAN Gustaveeeto” Pérez , Alba “Albany” Valenzuela, Andrea “Pika Pika Chuu18” Ortega y Nelson “Soothsayer21” Francés



Ahora es tu turno:

Sabemos que hay miles de historias de conexión, amistad y amor en donde la Grieta del Invocador ha jugado un papel importante. Compártenos tu anécdota y disfruta de las historias de otros invocadores en la sección de comentarios.

Recuerda que este mes habrá distintas actividades y eventos para que puedas disfrutar a tu manera el mes del amor y la amistad junto con la pequeña momia triste. ¡Feliz San Valentín!